lunes, 23 de marzo de 2009

"Miedo a parir, miedo a lo desconocido"











Para hablar del miedo hay que definirlo primero; el miedo, es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente o futuro. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o a la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano; término tomado de la fuente de información WIKIPEDIA. Básicamente es una emoción que se activa en los seres humanos y los animales al percibir algo no conocido; entonces ¿que pasaría si no existiera el miedo?, realmente ¿el miedo es tan malo como se dice?. El miedo es una herramienta que nos alerta cuando algo no es conocido, común o normal, y nos prepara para vivir situaciones donde no sabemos a lo que nos enfrentamos, esta emoción que se encuentra en nuestra memoria celular desde que el hombre existe sobre la faz de la tierra, ha permitido que desde tiempos ancestrales estemos pendientes del ataque de animales, de la caida a sitios desde gran altura, a lastimarnos, cortarnos, etc, en pocas palabras es una forma de autoprotección para cuidar nuestro cuerpo físico; ¿Es entonces el miedo algo malo?, de forma excesiva es muy dañino, pero de una manera controlada nos ayuda a cuidarnos y cuidar a los nuestros. En el caso de una mujer, el miedo al parto es algo que se ha ido agravando con el pasar de los años y la evolución de la sociedad, hemos avanzado tecnológicamente y socialmente, pero hay algo que no ha cambiado con el paso de los siglos, y eso es la forma en que nacemos, sigue siendo igual, es así como celularmente nuestros ancestros (Mujeres) nos han transmitido de generación en generación, la preparación para el parto, ya que cada parto es único debemos tratar de no llenarnos de miedo excesivo a lo que aún no ocurre y no sabemos si ocurrirá, es por eso que debemos prepararnos para las eventualidades que puedan ocurrir durante el parto, pero no negarnos a vivirlo por lo que pueda pasar, es como no comer algo que nunca hayamos probado por el miedo a que nos caiga mal.

Hoy en día hay un problema que está creciendo día a día, y es que, la mayoría de las mujeres no quieren parir por supuestas complicaciones que ni siquiera están seguras que ocurrirán; el problema es debido al avance y abuso de la tecnología que hemos creado para facilitar nuestra vida, y digo abuso porque sin la tecnología somos practicamente inútiles, entonces hemos transformado el parto en un acto médico, y hemos soltado la responsabilidad de traer nuestros hijos al mundo en manos de médicos, en su mayoría hombres que no entienden realmente el proceso del parto, pues sólo lo han estudiado como un acto fisiológico de la mujer, y han intervenido de manera tal, que en vez de ser la madre la protagonista que recibe a sus hijos, ha pasado a ser una observadora de como el médico los trae al mundo, siendo éste una especie de héroe o eminencia por realizar dicha tarea; más aun se agrava el asunto al acontecer en nuestra sociedad actual, llena de estereotipos de belleza, al punto de no querer parir para no dañarse la figura; en mi corta pero muy fructífera carrera de Doula he escuchado cualquier clase de comentarios de los médicos hacia las embarazadas, de los cuales algunos me han hecho sentir frustrada y avergonzada de que dichos galenos hayan sido capaces de influir tan negativamente en la fortaleza de una mujer, cierta vez me comentó una conocida que estaba en estado, que al ir a la consulta del obstetra ella le preguntó si el realizaba partos (Porque en la sociedad actual los médicos realizan partos, las mujeres no paren) y éste le dijo que no, que solo practicaba cesáreas porque "Parir era para las vacas", que tal!!!!, tambien he escuchado a médicos decir a mujeres de contextura muy flaca que las ven débiles para parir, que no lo van a aguantar, a las rellenas les dicen que están muy gordas, les inventan hasta problemas de salud que no han padecido pero que el parto les puede desencadenar, y no entienden las mujeres que la cesárea es una operación mayor con riesgos mucho más altos que un parto. Este miedo infringido por los galenos es lo que hace que una mujer dude de sus capacidades y por miedo a que le ocurra algo a su bebé o a ella misma, acceda a ésta cirugía por el simple hecho de es mejor una cesárea porque es probable que me pase, esto es más o menos a me voy a hacer una histerectomía porque en el futuro me puede dar cáncer.
Mi meta con este artículo no es juzgar a las mujeres que se someten a una cesárea, pues hay muchas mujeres que si lo han necesitado, inclusive yo con mi primera hija, lo que busco es crear conciencia en las mujeres que van a ser madres para que busquen alternativas y no crean todo lo que los médicos les dicen; es bien conocido en esta sociedad actual que para los médicos, las mujeres embarazadas somos un negocio, preguntense a uds mismas cuantas cesáreas practica un doctor y cuántos partos atiende; en conversaciones de médicos se han colado las reales razones, y es que para ellos "Cuadrar las cesáreas, es equivalente a los pagos que tengan pendientes", el carro nuevo, la casa, el colegio de los hijos, las super vacaciones, etc. Entonces cuando un obstetra te insinúe que a tu bebé le puede pasar algo solo para practicarte una cesárea, utiliza una de las herramientas más utiles que han sido creadas "El internet", allí encontraras información a cerca de lo real y ficticio del diagnóstico; debemos cerrar nuestros ojos y sentir lo que ocurre dentro de nuestro vientre para saber si algo de lo que nos han diagnosticado es cierto, busca otra opinión médica, pero ten en cuenta que la última palabra la tienes tú por ser la responsable de ese ser que llevas en tu vientre, no digo que no tengas miedo, el miedo es necesario, pero al buscar información tienes una herramienta que te da confianza, y al tener confianza disipas el miedo.

lunes, 16 de marzo de 2009

"Me llaman Hippie por parir...."




Realmente es un poco desconcertante que tanta gente me llame "Hippie" por parir en casa a mi segundo hijo, y de paso en una piscina; hasta este punto hemos llegado en la sociedad actual, de llamar hippie a una mujer que solo ha seguido el ritmo de su cuerpo y se ha hecho parte del ciclo natural del "Ser Humano" de nacer como se ha hecho desde que el hombre existe sobre la faz de la tierra; es tan triste y alarmante ver las cifras de las cesáreas, así como la lista de amigas que por no querer sentir dolor han accedido al procedimiento innecesariamente, yo entiendo el miedo al dolor; siempre fué parte de mi vida, desde pequeña cuando me sacaban sangre para análisis, siempre me bajaba la tensión, me hiperventilaba hasta casi desmayarme, por el simple hecho de sentir miedo si no terror, cuando me caía el dolor era aguantable hasta que aparecía sangre, entonces comenzaba mi terror, todo ésto debo decir ocurrió hasta mi edad adulta aproximadamente los 22 años, sucedió a mis 23 años el evento que cambiaría mi vida (Quedé embarazada de mi hija mayor), ésto cambió todo, tenía los miedos normales de un embarazo (¿Será mi hija sana? ¿Me estaré alimentando bien para ella?), pero realmente no tuve el miedo de parir, entiendo ahora que cuando una mujer está embarazada se activa en ella un "Recuerdo ancestral", que nos indica más o menos qué hacer, y nos prepara psicológica y fisiológicamente para el parto; éste recuerdo ancestral no es más que nuestra memoria celular pasada genéticamente por nuestra madre por haber vivido el parto también y haberse pasado de su mamá a ella y así sucesivamente; entónces ocurrió lo que realmente no quise que pasara, me tuvieron que hacer una cesárea porque mi hija estaba mal encajada y así no podía salir; a partir de allí pasé 5 años preparándome y sanando mi parto frustrado, fué entonces cuando me convertí en DOULA, al fin tuve la oportunidad de vivir mi parto soñado, la necesidad de cerrar ese ciclo incompleto, fué entonces cuando salí embarazada de mi segundo hijo, esta vez me preparé el doble, revisé los archivos de mi memoria para ver cuales errores pude haber cometido para no repetirlos, cambié mi alimentación y otras cosas, entonces tuve la oportunidad de vivir mi momento anhelado "Pude parir", no sabría escoger las palabras para describir lo que viví, por fin pude cerrar ese ciclo que quedó abierto, esa etapa inconclusa, y entender lo que es ser parte de la historia humana de verdad.
Entonces si ser "Hippie" es ser humana, pues entonces soy hippie, por ser parte del proceso, entenderlo y apoyarlo, por percibir a la "Madre Naturaleza" como una fuerza creadora, soy hippie, por reconocer que somos parte de esa fuerza creadora y proveedora de lo necesario para la vida, soy hippie, jeje, en conclusión no me molesta que me llamen hippie, me halaga porque es parte de mi aprendizaje, gracias entonces a todo aquel que me llame "Hippie".

lunes, 9 de marzo de 2009

"Estoy embarazada, ¿Y ahora?"


Un embarazo sin paradigmas, es simplemente un embarazo libre de supuestas creencias y predisposiciones a hechos que no nos han ocurrido, que le han ocurrido a pocas mujeres y que han sido cuantificados estadísticamente como minoría y que por el solo hecho de pensar que nos pueda ocurrir, invadimos nuestros pensamientos con miedo e incertidumbre, y que tiene como resultado llegar a ver el embarazo como lo que no es "una enfermedad"; el embarazo es un proceso fisiológico y espiritual al mismo tiempo, al reconocer que llevamos dentro de nuestro vientre un ser que se está formando pero que también posee alma, es cuando abrimos nuestra mente y espíritu a aceptar que cada día que pasa es un aprendizaje, y que todas las mujeres no somos iguales, y que por ese hecho nuestros embarazos tampoco lo son.
Cada una de nosotras posee dentro de sí un universo co-creador con DIOS/DIOSA y es lo que nos permite dar vida a ese ser, es por eso que nuestras decisiones por mínimas que sean, lo van a afectar física, psicológica y espiritualmente.

"Qué es un embarazo sin paradigmas?


Un embarazo sin paradigmas, es simplemente un embarazo libre de supuestas creencias y predisposiciones a hechos que no nos han ocurrido, que le han ocurrido a pocas mujeres y que han sido cuantificados estadísticamente como minoría y que por el solo hecho de pensar que nos pueda ocurrir, invadimos nuestros pensamientos con miedo e incertidumbre, y que tiene como resultado llegar a ver el embarazo como lo que no es "una enfermedad"; el embarazo es un proceso fisiológico y espiritual al mismo tiempo, al reconocer que llevamos dentro de nuestro vientre un ser que se está formando pero que también posee alma, es cuando abrimos nuestra mente y espíritu a aceptar que cada día que pasa es un aprendizaje, y que todas las mujeres no somos iguales, y que por ese hecho nuestros embarazos tampoco lo son.
Cada una de nosotras posee dentro de sí un universo co-creador con DIOS/DIOSA y es lo que nos permite dar vida a ese ser, es por eso que nuestras decisiones por mínimas que sean, lo van a afectar física, psicológica y espiritualmente.